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Sanar el Niño Interior herido

Todos y cada uno tenemos un niño interno. Y este niño es visto como un reflejo de nosotros mismos, de una determinada corta edad, en una etapa de alegría  y despreocupación por la vida.

Puede ser confuso el pensar en tu niño interior, si nunca has escuchado hablar del tema.

Este niño interior es metafóricamente como un pequeño tú, esa parte inocente, curiosa, vulnerable, sensible, alegre y juguetona que habita en ti. El cual anhela amor, reconocimiento, comprensión, el sentirse valorado, y seguro, por tu parte adulta.

En ese espacio donde esta nuestro niño interior herido, es donde esconde aquellas emociones reprimidas e insatisfechas de la infancia; como: Traumas, rechazos, tristezas que vivió, así como la inocencia y la alegría.

Es por ello que, no siempre este niño es asociado con una etapa en la infancia de alegría y felicidad. Y lo verdaderamente abrumador es que muchos intentan tapar o esconder en lo mas hondo este dolor, como un llamado de “protección”.

De esta manera, en lugar de protegerte a ti mismo, al ocultar este dolor, no solucionas nada y mucho menos se curan las heridas. Llevándote ello a lo largo de tu vida, a verse reflejado en tus relaciones, trayendo conflictos y dificultades para desarrollarte como persona.

Identificando los tipos de Niño Interior:

  • El niño en abandono: Cuando no ha recibido la atención necesaria de los padres, debido a distintos motivos.
  • Ese niño juguetón: Un niño saludable, pero que es abandonado en la edad adulta (entonces debes recordar cuando eras juguetón y espontaneo sin culpas ni ansiedad).
  • El niño miedoso: Un niño muy criticado, sintiéndose ansioso cuando no siente aprobación.

La sanación de nuestro Niño Interior herido

Volviendo a recalcar, puesto que en lo profundo de nosotros residen los recuerdos de las experiencias que tuvimos de niños. Estos recuerdos continúan viviendo e interactuando con el presente.

Nuestro Niño Interior es la fuente de nuestra vitalidad y creatividad, y al desarrollar una relación con nuestro niño interior, ayudamos a sanar los problemas emocionales que resultan de no honrar esta parte de nosotros mismos en nuestra vida adulta.

Es por ello, tan importante el dar ese paso y trabajar en sanar a nuestro niño interno.

SANAR-AL-NIÑO-INTERIOR-HERIDO

He aquí te brindo estos 7 consejos para dar ese paso de sanación interna:

Este proceso de sanación puede tomar un tiempo mas o menos largo, dependiendo del empeño que le pongas y lo abierto que estés para trabajar en ti mismo.

A continuación:

1. Empezar por reconocer e identificar la presencia de tu niño en ti:

Algunas formas de conectarte inmediatamente con tu niño interior pueden ser, viajar a través del tiempo de regreso a tu infancia, recordando las cosas que te trajeron alegría, como si las estuvieras viviendo actualmente.

Traer a la memoria esas experiencias clave de la infancia, tanto positivas como traumáticas, permitiendo que ese dolor salga a la superficie.

Escuchar en lo mas hondo de tu ser, aquello que tu niño interno quiere decirte.

Reconociendo y aceptando aquellos eventos dolorosos en tu niñez, para luego transmutarlos en amor.

Producto de este proceso puedes sentir incomodidades como:

  • Enojo o rabia por necesidades sin satisfacer.
  • Abandono, rechazo, inseguridad
  • Sentimiento de vulnerabilidad, culpa o vergüenza.
  • Ansiedad
2. Escribirle una carta a tu niño interior:

Puede tratarse de los recuerdos de la infancia, desde tu perspectiva como adulto, ofeciéndole a tu niño, explicaciones y disculpas sobre circunstancias dolorosas que no eras capaz de descifrar o solucionar en ese entonces.

Quizás no sabias porqué tu hermano(a) te gritaba y rompía tus cosas, y aprendiste a temerle. Si te das cuenta y ahondas en el origen de esta reacción de tu hermano(a), el motivo de la rabia, puede tener sentido, ya que puede que él o ella haya pasado por situaciones y vivencias dolorosas, entonces cuando descubres cuál fue la raíz de aquella actitud hacia ti, de las personas o situaciones que te hicieron pasar dificultades en tu vida, es ahí donde puedes comprender mejor el panorama y compartir esta revelación con tu niño interno, aliviando este dolor.

Así mismo, al plasmar en una carta tus vivencias, te embarga una sensación de consuelo y serenidad.

3. Hazle preguntas con mucho amor a tu niño interior:

Puedes incluso emplear este ejercicio en tu diario vivir, conectándote con tus sentimientos mas profundos, preguntándole:

  • ¿Cómo te sientes o qué sientes ahora mismo?
  • ¿Qué puedo hacer por ti para hacerte feliz?
  • ¿Qué necesitas de mi?
  • ¿Cómo puedo ayudarte?

Estas preguntas con el tiempo ayudan a que nuestro niño, se sienta seguro y valorado por nosotros.

Sin duda, estas preguntas puedes emplearlas en la meditación, lo cual resulta una herramienta poderosa para la sanación.

La meditación es de vital importancia en este trabajo de tu niño interno, y así mismo te brinda muchos beneficios para tu vida en general, haciéndote mas consciente de situaciones especificas, además te ayuda a ver a esas emociones negativas como un medio para saber que realmente eres luz y amor puro.

Muchas veces los niños tienen dificultades para expresar de manera libre sus emociones negativas, a tal punto que las reprimen, por temor a ser regañados o castigados, o simplemente por que no les hemos enseñado a expresar sus emociones libremente tanto positivas como negativas, es por ello que en la vida adulta surgen problemas y dificultades, debido a estas emociones reprimidas durante la infancia.

Algunas de estas emociones o sentimientos reprimidos:

  • Será mejor que no digas eso
  • Tienes que hacer felices a tus padres
  • El sexo es malo
  • El tener mucho dinero es malo

Al empezar a practicar la meditación, la cual te ayuda a aceptar las emociones negativas, así como las positivas, y captar el mensaje de que esas emociones negativas no están para quedarse, simplemente es cuestión de observarlas, reconocerlas, agradecerlas por estar ahí, y soltarlas totalmente, permitiendo que el Universo las transforme en Luz.

Si bien puede que, en las primeras practicas de meditación, tu niño no te revele o no quiera mostrarse; no lo fuerces, no pasa nada si no lo hace en la primera o segunda vez… recuerda ser amoroso y cariñoso con él, llénalo de abrazos, y cuando este listo se te revelará.

Si aun no estas familiarizado con la meditación y sus beneficios, puedes echarle un vistazo a este articulo de la meditación para principiantes.

4. El Diario como herramienta eficaz:

Otro paso de sanación, es llevar un diario, partiendo desde la perspectiva de tu niño, en el cual plasmar sus experiencias tanto desafiantes y confusas; es una herramienta beneficiosa en este trabajo de tu niño interno.

Puedes empezar, viajando hacia esa época de una edad determinada, cuando eras niño, puedes ahondar recurriendo a fotografías, visualizaciones, recordando cómo te sentías en esas situaciones, en esa edad especifica que deseas explorar.

Solo deja que los recuerdos fluyan sin pensar demasiado en lo que quieres escribir. Al escribir sin freno, te ayudara a llegar al corazón del dolor de tu niño interno.

5. Manifiesta la alegría de tu niño en tu vida adulta:

Traer de vuelta la alegría y diversión de la infancia, es totalmente reparador.

Se nos ha dicho que hay que mantener la seriedad o rigidez como adultos que somos, tapando así la alegría y diversión despreocupada que llevamos dentro.

Sin duda, la responsabilidad que llevamos como adultos en la vida, no debe ser un obstáculo para seguir reprimiendo estas emociones de alegría, la cual nos corresponde por naturaleza.

Además, disfrutar de los momentos mas pequeños que pueden parecer, como salir a tomar un helado, o disfrutar de eso que tanto disfrutabas comer cuando eras niño, jugar con tus hijos, con tu pareja, con amigos, volverse como niños, sin preocupaciones convirtiéndote en la alegría.

6. Sin expectativas:

No te pongas limites o expectativas para la curación de tu niño interior, el proceso de curación varia en la medida que mantengas la atención en tu niño interno, tanto con las situaciones en que se siente bien y con las que pudiera suponer un peligro para él, es por ello, la escucha dentro de tu ser, donde esta tu niño.

Al mantener esta sinfonía con tu niño interno constantemente, aumentará la confianza y motivación, al ofrecerle amor y compasión, sanando así cualquier herida que aun falta sanar, en lugar de reprimirlo,

7. Conversar con un terapeuta:

El hablarlo con un terapeuta especializado en esta área y proceso, puede ser reparador, el hecho de que nos sintamos escuchados y seguros de que esta persona no nos va a juzgar, por las sentimientos oscuros que puedan ser revelados.

Finalmente…

El proceso de sanación de tu niño interior, te ayudará a ir hacia adentro y se te revelará el dolor y traumas mas ocultos para luego ser transmutados en Luz.

Nunca es demasiado tarde para curarse, aprender a nutrir al niño interior, surgiendo así, la auto-compasión y el amor propio, expresando aquello que te haga sentir saludable y en armonía contigo mismo(a).

¿Como reconoces a tu niño interior herido?

Identificamos algunas de las situaciones:

  • Miedo al abandono y ser rechazado.
  • Autoestima baja y falta de confianza en ti mismo.
  • Siempre dices si, para sentirte querido y tener aprobación del entorno.
  • En lo mas hondo de ti, sientes que algo no esta del todo bien contigo.
  • Cuando se trata de salir de tu zona de confort, surge la ansiedad.
  • Complaces muy rápido a las personas.
  • Quieres saber quién eres realmente.
  • No tienes un fuerte sentido de identidad.
  • Entras en conflicto con las personas de tu entorno.
  • Estas apegado a personas o cosas y te resulta difícil soltarlas.
  • Te criticas y tratas con rudeza constantemente.
  • Eres perfeccionista contigo mismo y por ende con los demás.
  • Te cuesta confiar en alguien.
  • El abandono esta muy marcado en ti, cuando te aferras a relaciones, incluso cuando estas pueden resultar dañinas y toxicas para ti.

Cuidar y poner atención a tu niño interior es uno de las mejores prácticas para sanarlo.

Cuando ese adulto que eres se reconcilia con el niño interior que llevas dentro, surge un amor profundo por ti y hacia ti, empiezas una vida desde una nueva perspectiva, rodeado de libertad y soberanía.

En el proceso de la curación, en los momentos de tu diario vivir, o en el que sientes una amenaza y cuando la ansiedad se presente, puedes tranquilizar a tu niño y ese adulto que eres, hablarle de manera amorosa palabras como:

Todo esta bien, estas a salvo, yo estoy contigo, no pasa nada; algo así, o palabras de amor y confianza que puedes emplear a tu manera.

Empieza a hacer cosas que te hagan sentir bien, aunque a los demás no les agrade, o te vean rara(o).

La clave es perdonarte por todo lo que no pudiste hacer por ti para complacer a los demás, ahora es tu momento.

Confía! Siempre eres asistido por las entidades de luz, y por la Fuente, Dios, Padre / Madre.

Con Amor!

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